lunes, 25 de septiembre de 2017

Tardar y durar




Seguro que alguna vez has oído el tópico de que los españoles llegamos tarde a todas partes. ¿A que sí?

Pues es verdad que en algunas partes de España -y Madrid no es una excepción- la gente es bastante flexible con el tiempo: llegar un cuarto de hora tarde, por ejemplo, se considera algo normal y casi nadie se disculpa por eso. Pero no creas que lo hace todo el mundo: yo, por ejemplo, soy muy puntual, y me molesta que me hagan esperar el famoso "cuarto de hora de cortesía". Afortunadamente, no todos mis amigos son impuntuales (pero mis alumnos, que no son españoles, muchas veces sí lo son, dicen que porque están en España, jejeje).

Pero llegar tarde no es exactamente lo mismo que tardar en llegar. La construcción tardar en + infinitivo nos habla del tiempo que necesitamos para realizar una acción; ese tiempo puede ser mucho o poco. Por ejemplo:

Tardé dos horas en llegar, pero al final llegué a tiempo.
Pensaba que iba a llegar tarde, pero no había tráfico y no tardé nada en llegar.

Veamos algunos ejemplos de este verbo por las calles de Madrid. Esta primera foto es de la fachada de un restaurante:

tarda en llegar
Calle Colón



Una frase muy lógica. Lo que nunca se empieza tarda muchísimo en llegar, así que nos animan a empezar a hacer lo que queremos hacer, porque si no nunca llegará.

El siguiente ejemplo está tomado de una parada de autobús. Claro, aquí si relacionamos esto con 'llegar tarde', pero es porque dice tarda más, o sea, más de lo normal; sin embargo, la frase Qué pasa si el autobús tarda menos / poco en llegar también sería perfectamente correcta.


tarda en llegar
Calle Bravo Murillo

tardar mucho
Calle Gravina



Como has visto en los dos primeros ejemplos, una de las combinaciones más habituales del verbo tardar en es con el verbo llegar. Por eso, cuando el contexto está claro, muchas veces no usamos el verbo llegar, como pasa en la lámpara de la última foto, que estaba en una tienda del barrio de Chueca. Se entiende que quiere decir Si no tardas mucho en llegar / venir.

Por eso, cuando oímos frases como

- Ya está tardando demasiado

- No, voy en metro, que en autobús tardo más

entendemos que quieren decir en llegar, aunque no lo decimos.

De todas formas, tardar se puede usar para hablar de la cantidad de tiempo necesaria para cualquier acción, no solamente llegar o venir. Veamos algunos ejemplos:

- Gabriel García Márquez tardó varios años en escribir su novela "Cien años de soledad".
- Este tren tarda tres horas en hacer un recorrido de 200 kilómetros.
- Se tardó 110 años en construir la catedral de Madrid.


Un verbo con el que se suele confundir el verbo tardar es el verbo durar. Durar también sirve para expresar una cantidad de tiempo, pero, en este caso, no hablamos de cuánto tiempo necesitamos para una acción, sino de la cantidad de tiempo en que algo o alguien existe o se desarrolla.

Te pongo aquí una foto que ya usé en la entrada Eres joven:

la juventud es una enfermedad
Escuela Técnica Superior de Arquitectura



Como ves, la frase no habla del tiempo que necesitamos o empleamos en hacer algo, habla de cuánto tiempo de existencia tiene esa "enfermedad" que es la juventud.

Te doy otros ejemplos:

- Fui a ver una obra de teatro que duró cinco horas, sin descanso.

- El portátil me ha salido malísimo, no me ha durado ni dos años.

- Hoy en día, la mayoría de los jóvenes tiene trabajos que no duran más de dos meses.

- Contrató a una persona, pero no duró ni un mes en el trabajo porque era muy duro.


Como ves, con el verbo durar podemos hablar de la duración de un evento, un objeto, una persona en una determinada situación, etc. Podemos hablar de cualquier cosa y expresar durante cuánto tiempo existe o en cuánto tiempo se desarrolla.

Y aquí tienes un resumen de la diferencia entre durar y tardar. Después encontrarás un ejercicio, por si quieres practicarla.

¡Hasta pronto! ¡No tardaré mucho en volver!







Test creado con GoConqr por EOI Tribunal Departamento de Español





martes, 19 de septiembre de 2017

Eres joven

Cuando pienso en ti, lector o lectora, siempre imagino a alguien joven. Será porque la mayoría de los estudiantes de mis grupos son jóvenes.

De lo que sí estoy totalmente segura es de que tu espíritu es joven. Si no, no te interesaría leer sobre la vida en otro país ni aprender otro idioma. Creo que somos jóvenes mientras tenemos ganas de aprender y de hacer cosas que nunca hemos hecho.        

Así que, lector, si eres joven, te gustará esta entrada sobre la juventud, y si no eres joven pero tienes un espíritu juvenil, te sentirás rejuvenecer. Porque, además, las fotos las he tomado en un lugar muy propio para la escritura cuando eres joven: la parte interior de las puertas de los baños públicos.

En el que baño en el que entré, el tema era, precisamente, la juventud. Primero estaba este mensaje:


la juventud siempre vence
Escuela Técnica Superior de Arquitectura

Un mensaje sobre la fuerza de la juventud, que siempre vence 'gana' en las batallas de la vida.

Otra persona, que probablemente no era tan joven, contestó:

la juventud es un estado mental
Escuela Técnica Superior de Arquitectura

Esto es más o menos lo que yo he dicho al principio: si tu mente sigue siendo joven, eres joven. El ¡Joe! escrito al final es una forma suave del taco ¡joder!, como la forma jo (Jo, cómo mola). Así que es una forma de protestar por no tener en cuenta que la juventud es algo relativo, no depende solamente de la edad.

Y después había otro mensaje:

la juventud es una enfermedad
Escuela Técnica Superior de Arquitectura

La visión de la juventud en el primer mensaje no es muy positiva, parece que es algo malo. Por eso precisamente otra persona responde: Tú eres vieja fijo. Sí, yo también pienso que la mujer que lo escribió es vieja, vieja por su edad, o vieja de espíritu.

Quiero que pienses un poco en el significado de la palabra fijo en este contexto. ¿La mujer que la escribió sabía con seguridad que la otra mujer era vieja? La respuesta es no, claro, pero tenía buenos motivos para imaginarlo, ¿no?

La palabra fijo se usa muchas veces para indicar algo que no cambia, que es seguro: un sueldo fijo, una tarifa fija, un trabajo fijo dan seguridad, es difícil que cambien. Sin embargo, con esta palabra pasa lo mismo que con la palabra seguro (con la única diferencia de que fijo es más informal): como se usan para expresar hipótesis que consideramos muy muy muy probables, en contextos como el de la imagen no pueden expresar seguridad total. Lo que expresan es eso: una hipótesis que consideramos de altísima probabilidad.

Fijo y seguro, para expresar probabilidad, se usan de las mismas dos formas:

1) Decimos nuestra hipótesis y luego añadimos una de esas palabras, como pasa en la imagen de arriba.

2) Las usamos antes de decir nuestra hipótesis, y entonces usamos las formas fijo que o seguro que:

- La juventud es una enfermedad que dura poco tiempo.
+ Fijo que / seguro que tú eres vieja.

Para poner un ejemplo más y volviendo al principio de esta entrada:

Si estás leyendo este blog, fijo que / seguro que eres joven.
Si estas leyendo este blog, tienes un espíritu joven, seguro / fijo.


Y esto es todo por hoy, jovenzuelo/a mío/a. ¡Recuerda que puedes ver más mensajes en baños públicos en Aprender español en el WC! ¡Hasta pronto!